sábado, 7 de julio de 2012

Choque entre los Ferryboat “Lucía Carbo” y “María Parera"

Fotografía del Lucía Carbo que se encuentra en el Museo

Fotografía del María parera, gentileza de Emilio Ravina


Ibicuy, 30 de junio de 1926. Se produjo un violento choque entre los Ferry Lucía Carbo y María Parera, hundiéndose este último en 15 minutos, aunque no hubo que lamentar víctimas, si hubo tres personas heridas que fueron derivadas a Zarate donde se informó que no revestían gravedad. Los mismos son: Juan Betaven, Teodoro Andonagni y Dionisio Koslenko.
A las 07.00 salió de Ibicuy el ferry Lucía Carbo con 24 vagones jaulas con ganado (carga completa). A las 06:30 horas zarpó de Zárate el ferry María Parera con 8 vagones con navegación en medio de una inmensa niebla que hacía dificultosa todas las maniobras. Después de navegar una hora y media y de haber pasado la vuelta del Paraná las Palmas, llamada la vuelta del Varadero entró en la amplia del río que tiene unos 400 metros de ancho y termina en la vuelta del Machete, frente a la quinta llamada La Vasconia, recibió el choque del Lucía Carbo sobre su banda izquierda, siendo arrastrado durante diez minuto por la corriente hasta que se hundió. La niebla, la velocidad de la corriente del río que dificulta gravemente el gobierno de los barcos que vienen aguas abajo y la velocidad del mismo barco han sido, sin duda, las principales causas del accidente. Esto se determinaría cuando los Capitanes de los ferrys prestaran declaración.

Los primeros auxilios: Producida la colisión y después de los primeros momentos de explicable confusión, se dispuso el salvamento de los tripulantes del María Parera, llegándose hasta rescatar el personal que se encontraba en reposo.
Mientras se atendía a los heridos, con los escasos elementos de a bordo de embicar el Lucía Carbo sobre la costa, consiguiéndose ese objetivo. También se pusieron en funcionamiento las bombas de achique que resultaron suficiente, para poder mantener el barco a flote, el cual hacía agua abundantemente. Después que se hundió el Parerase destacó una lancha para telegrafiar a Ibicuy, pidiendo auxilio. A las 10:00 horas, por el Paraná Las Palmas en viaje a la Capital, apareció el remolcador “Angelina B”, trayendo a remolque la lancha “Bahía”. Al ser avistado el remolcador, se lo solicitó auxilio que fue inmediatamente atendido. El Angelina B dejó anclada la lancha que llevaba heridos, continuando su viaje hasta Zarate, donde llegó a las 13:40 horas. En Zarate, el Contramaestre del María Parera, señor Ramón Martínez se trasladó a la prefectura para informar del accidente y de hacer entrega de una relación hecha por el ayudante de la prefectura, José Rivera que viajaba en el barco hundido, pero al querer entregar esta no la halló, relatando el hecho en forma verbal, los heridos fueron derivados a la sala de primeros auxilios de la localidad donde se comprobó que ninguno revestía gravedad. El resto de la tripulación se retiró a su domicilio.

Intervención de la Prefectura: Con la información dada por el Contramaestre del María Parera, encargado del destacamento de la prefectura Zarate, Señor Milciades Virasoro Gauna y el ayudante Zoilo Navarro, se embarcaron a las 14:00 horas en el remolcador Angelina B y en compañía de la lancha número 20 B, se dirigieron al lugar del accidente para levantar el sumario correspondiente. La gran distancia que hay entre el lugar del accidente y la ciudad de Zarate, hizo que hasta la madrugara no llegara información sobre este accidente.

Con el Contramaestre Martínez: El Contramaestre del María Parera manifestó que en el momento del choque se encontraba en el interior del barco y que en solo un fuerte sacudimiento con crujidos broncos de hierros y maderas. Hizo que con toda presteza se trasladara a cubierta, lo que le permitió distinguir entre la espesa niebla, la proa del Lucía Carbo, que había penetrado en el barco que él viajaba. El choque se produjo en el Paraná Las Palmas frente a la finca “Las Vasconia” y al llegar a la vuelta del Machete, El María Parera pegado al Lucía Carbo fue arrastrado aguas abajo es decir contra la dirección que llevaba durante largo tiempo, suficiente para trasladar toda la tripulación del barco hacia el Carbo. El Capitán del Lucía Carbo, Señor Antonio S. Rodríguez, después que se hundió el María Parera embicó su barco hacia la costa a la espera de auxilio. El choque, dijo, ha sido motivado por la niebla y lo cerrado de la vuelta del río Paraná de Las Palmas que dificultan las maniobras en muchos pasajes.

Con los heridos: En la sala de primeros auxilio de Zarate, pudimos conversar con los tres heridos que son: Juan Betaven, árabe, casado, con domicilio en Zarate, fogonero. Teodoro Andogagui, griego, naturalizado argentino, de 40 años de edad, casado con domicilio en Zarate, fogonero. Dionisio Koslenko, ruso de 42 años de edad, soltero domiciliado en Buenos Aires, cocinero del barco que naufragó. Juan Betaven solo presenta un golpe en el costado derecho y nos manifestó que en el momento del accidente se encontraba en el fondo del departamento máquina, cerca de la carbonera atendiendo sus funciones hasta el momento antes de las 09:30hs. Agregó Betaven que la navegación se realizaba con felicidad, a pesar de la niebla espesa que había desde la salida de Zarate. Periódicamente se hacían sentir las pitadas reglamentarias para indicar la aproximación del barco, ignorando otros detalles, porque desde el lugar en el que se encontraba no podía observar más que eso. A las 09:30 una formidable conmoción le hizo perder el equilibrio y enseguida recibieron orden de cerrar las compuertas de los estanques en que está dividido el barco y subir a cubierta, tarea que se realizó con toda prontitud, a pesar de que del choque, él había recibido un recio golpe que presenta en el cuerpo. Cuando llegó a cubierta del María Parera, Betaven solo atinó a pasar al Lucía Carbo, utilizando el puente de unión que se había formado del costado de babor del María Parera y del Lucía Carbo, viendo inmediatamente que el barco que acababa de abandonar se inclinaba y se hundía en las aguas del río Paraná Las Palmas. En el Lucía Carbo fue atendido por un enfermero y el Capitán, quienes le prestaron los primeros auxilios, para luego ser trasbordado al remolcador Angelina B que lo condujo junto con los otros heridos hasta Zarate.
El Lucía Carbo embistió al María Parera por el centro del costado izquierdo a la altura del departamento de maquinas, nos agregó el foguista Betaven y fue por eso que rápidamente el agua invadió el barco no dando tiempo a que se realizara maniobra alguna.
El pánico producido en el departamento de maquina y así lo dejó advertir el fogonero interrogado pues solo recordó pocos detalles del accidente e informandose más detalles de lo que pasó cuando se encontraba en el Lucía Carbo. El otro fogonero, Teodoro Andonagui en el momento del accidente se encontraba durmiendo en el camarote y a consecuencia del golpe en la cabeza contra los hierros, se desmayó y fue sacado en ese estado y trasladado hasta el Lucía Carbo. Tampoco Andonagui recuerda nada de los mentos del accidente. El tercer herido Dionisio Koslenko había ido hasta la despensa del barco a preparar las provisiones para el almuerzo del día y mientras realizaba ese trabajo recibió las consecuencias del formidable choque, produciéndole heridas en la cabeza. Koslenko atinó a subir a cubierta y de allí con la ayuda de otros compañeros fue trasladado al otro barco donde también fue atendido.

Como quedó el María Parera: Arrastrado por la violencia del choque y prendido al Lucía Carbo, el María Parera vino navegando aguas abajo hacia la margen izquierda del río Paraná Las Palmas y cerca de la costa se desprendió del otro barco, inclinándose sobre babor y hundiéndose en las aguas hasta el puente superior, es decir, quedando a flote las dos chimeneas y el palo. El río Paraná tiene cerca de la costa una profundidad de poco más de diez metros si el río está crecido. El otro Ferry, el Lucía Carbo, fue varado en la costa de proa, a la espera de la llegada del auxilio para seguir viaje a Zarate, pues solo tiene lleno el primer compartimiento y es achicado por las bombas de emergencia.

La embarcación hundida: De las tres embarcaciones que hacen el servicio entre los puertos de Zarate y de Ibicuy en carácter de Ferry boat, esto que transporta por el río a los comboyes ferroviarios que van de la Capital a la Provincia de Entre Ríos y viceversa. El María Parera era el segundo en importancia por la potencialidad de sus máquinas, su dimensión y su desplazamiento. Son los restantes, el Lucía Carbo y el Mercedes Lacroze. El María Parera llegó al País en 1908 fecha des establecimiento definitivo del servicio de ferry boat. Fue construido en los talleres A. J. Inglis de Glasgow, desplazaba 1590 toneladas, tenía 84,88 metros de eslora por 17,18 de manga, 2 hélices, 1500 HP y su valor fue de 70.000 Libras Esterlinas.

Tripulación: Tenía como Capitán al señor Alfredo Fontana de vasta experiencia, pues había trabajado en la empresa Mihanovich y llevaba la siguiente tripulación: Dos Prácticos; 1 Contramaestre; 9 Fogoneros; 3 Maquinista; 4 Carboneros; 3 Mozos; 4 Cocineros; 1 Mayordomo; 2 Serenos y 8 Marineros.

Los perjuicios: Hata ahora no se han justipreciado lo perjuicios, estos son de consideración, el ferry boat maría Parera se consideraba completamente perdido. Su valor es de 70.000 Libras Esterlinas. Hay que agregar también el valor de los 22 vagones y la carga que llevaban 8 de ellos cuya importancia no se ha establecido.

Nuevos auxilios: Recibida la noticia del accidente en Ibicuy, se fletó desde este punto al Ferry Mercedes Lacroze, el que salió a las 17:30 y llegó al costado del Lucía Carbo a las 20:00. la noche impidió la realización de los trabajos y la embarcación quedó en esos parajes hasta el día siguiente para intentar alguna maniobra urgente.
Sin embargo las circunstancias de que el Mercedes Lacroze fuera necesario para el tráfico entre Zarate e Ibicuy determinó que su partida de donde se encontraba se hiciera en lass primeras horas de la mañana. Según se informó desde Buenos Aires el servicio de pasajeros no se iba a detener en cambio el de carga pasaba a ser condicinal.
El Lucía Carbo, tenía como capitán al señr Antonio S. Rodríguez, marino que prestó servicio durante mucho tiempo en los barcos que hacían carrera a la ciudad de Asunción. Con motivo del choque el Director de Navegación y puertos, Ingeniero Humberto Canale expresó que no creía que el hundimiento del buque dificultara la navegación por el Río Paraná Las Palmas pues el cruce del río en ese lugar era bastante ancho y profundo.

Ensayo de Alfredo E. García

Prensa Museo Ferroviario Gualeguaychú 07/07/2012