jueves, 24 de noviembre de 2011

27 años del Museo Ferroviario Gualeguaychú


Una mañana fría del 10 de Junio de 1983 salía del galpón de máquinas la locomotora N° 85, lista para prestar servicio. A las 10:00 de la mañana con Hipólito Nobile de maquinista, partía dicha locomotora a su destino final (Basavilbaso), cerrando así los servicios oficiales a vapor de Ferrocarriles Argentinos, pero acá en Gualeguaychú, este fenómeno iba más allá, pues con dicha locomotora se iba una manera de vivir, una manera de ver y de esperar. Las morochas abandonaban Gualeguaychú dejando menos que carbonilla u hollín en la ropa o un hidrante enmohecido, dejaban una sensación de vacío y de silencio aturdidor que las diésel lejos estaban de llenar.

La imagen del último vagón de la formación de trenes que tiraba la morocha 85, no tardó en perderse de vista a poco de salir de la estación y en ese momento se activó un complejo mecanismo de sentimientos que ya se dejaban ver en algunas charlas informales. Una inquietud que movilizó a ferroviarios y vecinos, aunándolos en la importante misión de ser un puente generacional dejando para las generaciones futuras una reliquia histórica invaluable, bajo esta bandera se formó la Comisión Pro Museo Ferroviario que salió en búsqueda de la entrañable 85 la cual fue negada porque todavía estaba viva sobre los rieles del Urquiza. Lejos de bajar los brazos, siguieron buscando y como en un acto de justicia a tan loable objetivo, el destino premió a nuestra ciudad con la aparición de la Locomotora N° 81 que no era ni más ni menos que la gemela de la última locomotora, la N° 85. Una Hainaut de 1910 con más de un millón de kilómetros recorridos sobre la Mesopotamia Argentina, descarrilada en el Norte fue remolcada hasta Gualeguaychú por una moderna diesel-eléctrica. Ese día un grupo reducido de personas miraban a la locomotora Diesel intentando espiar para ver a la 81 ya que nadie sabía en que estado se encontraba después de su descarrilamiento tres años atrás. Cuando se dejó ver, los machucones de su trabajo pesado sumado al accidente que la descarriló y el abandono, hubiese desmoralizado al más terco, pero en este caso la maquinaria estaba en plena marcha, ferrocarriles argentinos ya la había cedido, por lo tanto ya se habían superado los inconvenientes lógicos que plantean este tipo de trámites. Solo quedaba que personas como Enrique Aagaard, José Sosa o Hipólito Nobile, entre otros, se pusieran a trabajar dejando en la locomotora sus conocimientos y sus ansias por generar algo grande, tan grande o más que la misma locomotora tipo 2-6-0 clase mixta de la Serie V que meses después se encontraría emplazada en lo que hoy es el Museo. Así fue como empezó todo, esto muestra como cada paso guarda su propia historia, como cada pieza que hoy se exhibe en el Museo carga con momentos dignos de ser contados, con razones que nos ayudan a entender este presente y que todas estas piezas en conjunto, logran transportar al pasado a personas que vivieron este sistema de transporte y deja a los más chicos la posibilidad de utilizar al máximo ese don tan precioso como es la imaginación para que puedan ver a una bestia de 16 ruedas metálicas, que llegaba a pesar en servicio más de 80 toneladas, atravesando los campos entrerrianos con su penacho de humo, visitando pueblo por pueblo hasta llegar a Gualeguaychú, Estación Terminal de Trenes, hoy protectora de un patrimonio cultural que, ojala, siga contando historias y ¿Por qué no? Generando nuevas.

Hoy 24 de Noviembre de 2011, en sus 27 años de vida, es un orgullo celebrar que el Museo Ferroviario tiene sus puertas abiertas y es por eso que las campanadas que hoy suenan es nuestra forma de saludar y felicitar a quienes empezaron esto.

Muchas Gracias.

Locomotora N°85 saliendo del Galpón de Máquinas 10/06/1983

Inauguración Museo Ferroviario Gualeguaychú 24/11/1984


Reinauguración Museo Ferroviario Gualeguaychú







El Museo hoy





Prensa Museo Ferroviario Gualeguaychú 24/11/2011

miércoles, 2 de noviembre de 2011

2 de Noviembre de 1987 Incorporación del Coche Comedor 5462


COCHE COMEDOR Nº 5462

Esta es una breve reseña de la historia sobre ex coche comedor Nº 5462 que se exhibe en el Museo Ferroviario Gualeguaychú, narrada por José Enrique Aagaard.

Una vez que se inauguró el museo Ferroviario el 24 de noviembre de 1984 con lo primordial que fue la Locomotora Nº 81; el próximo objetivo era conseguir algún vehículo ya fuera vagón o coche para así armar una biblioteca, tarea que no fue sencilla porque lo que el ferrocarril ofrecía era vagones o furgones que destinaban a reparación y por lo mismo había que devolver el vehículo o sea el bastidor con sus respectivos boguéis, entendiéndose el rodado.

Las primeras intenciones fue conseguir el ex coche comedor 5462 que se encontraba en playa Gchú, luego de haber sido ocupado como vivienda por algunos años por el responsable de la renovación de las vías entre Gchú – Parera que finalizaron a fines de 1986. Dicho coche nos fue negado con el argumento que tenía que ir a talleres Monte Caseros para ser transformado en un coche vivienda para servicio de personal jerárquico.

Aprovechando que en aquel entonces mis tareas se extendieron a control y revisión de coches y vehículos que entraban y salían entre Gchú – Parera hice los trámites con el inspector de vehículos para viajar por razones operativas a los talleres Monte Caseros, le pedí al señor José Luis Sosa, secretario del museo, que me acompañara, una vez allí nos entrevistamos con personal de Jefatura de talleres de material remolcado haciéndole saber de que nuestra visita venía motivada con el fin de un museo ferroviario, solicitándoles algún furgón grande o algún vagón en buen estado. Lo que nos dieron a ver no era lo deseado. Con uno de los jefes de sección nos conocíamos de años, le recalqué todo sobre el Coche Comedor 5462 que se encontraba en Gchú y que tenía la orden de dejarlo en condiciones de salir remolcado en formación de tren junto a otros vagones y coches libres Gans que habían sido ocupados de viviendas. Le manifesté que dicho coche tenía desperfectos en un boguéis que por lo tanto no me responsabilizaba de ocurrir un accidente en trayecto y que para su solución tenían que disponer de otro boguéis de su tipo, personal, guinche para el trabajo y le dije que llegando a Gchú le estampaba la sigla “D” que prohibía circular. Como ya no existía ese tipo de elementos nos fue más fácil insistir en el pedido del mismo para nuestro museo, (estaba resguardado bajo techo casi un año en el ex depósito de locomotoras), haciéndole ver la obra en que estábamos empeñados, me pidió que llegando a Gchú elevara un informe completo al respecto, que tratarían a nivel gerencia nuestra solicitud y que contábamos con su apoyo. Fue así que en noviembre de 1987 se me hizo conocer por jefatura de material remolcado Concordia que el Coche Comedor 5462 había sido concedido al Museo Ferroviario, después se procedió al tendido de una vía desde el paso a nivel al este de la playa y empalmar con la vía existente en el museo, siempre con la colaboración del departamento de Vías y Obras, y con una locomotora diesel se ubicó el Coche 5462 en la plazoleta del museo.

Detalles de Coche Comedor 5462

El Coche fue fabricado por The Bristol Wagon – Carriage Works C. L. Bristol, pertenece a la serie 151 – 7 (1910 y 1912) salió de talleres en 1918 acondicionado para el servicio que tenía que prestar, la última vez que entró a talleres fue el 6 de marzo de 1971 y dejó de circular como comedor en 1975.

Las principales características son:

Largo Total: 18,27 metros.

Salón Comedor: 15,9 metros. Diferencia 2,37 metro…

Ancho: 2,57 metros.

Alto: 4,09 metros.

Peso tara: 32.500 Kg.

Capacidad: 28 comensales.

Cuando el Coche fue colocado en el museo el 2 de Noviembre del año 1987 se encontraba completo como cuando prestaba servicio, pero a partir del año 1998 hasta el 2005 estuvo expuesto como la Locomotora Nº 81 a saqueos y roturas por lo que actualmente carece de muchos elementos originales imposibles de suplantar; no obstante a partir del año 2005 se empezó a restaurar, lográndose el 29 de septiembre de 2007 reinaugurar el tan ansiado museo, con un coche comedor equipado con una biblioteca con material exclusivo del ferrocarril que fue el deseo de uno de sus principales gestores Don José Luis Sosa.

Entre los elementos no recuperables cito algunos:

4 Tulipas labradas, luces de techo.

8 Tulipas sobre mesa labradas.

8 Timbres de mesa.

8 Toma de aire de bronce de techo coche chico

1 Toma de aire de bronce grande (cocina)

2 Ventiladores de techo

8 Porta equipajes de bronce tipo rejilla

7 Mesas para 4 personas

10 Butacas dobles

1 Mostrador tipo bargueño con 4 espejos

10 Espejos de cristal biselados que decoraban las cabeceras del comedor

Todos los vidrios biselados de las puertas con letras labradas F. C. N. E. A.

Totalidad de las cerraduras originales

Roturas de celosías y vidrios de ambos lados del coche.

Vale aclarar un sinfín de destrozos que pudieron ser solucionados.







Prensa Museo Ferroviario Gualeguaychú 02/11/2011